LA WAKA
DE QARITANPUKANCHA
Si alguien me hubiera preguntado dósde fundó Cusco Manko Qhapaq hubiera
respondido genéricamente, “en el valle del Watanay”. Como decir en cualquier
parte. Me parece increíble saber ahora que lo fundó donde está el Qorikancha.
No he necesitado retroceder en el tiempo. Ha sido muy fácil. Alguien
con poder: Kusi Yupanki/Pachakuti
después, se informó del acto y como, en ese tiempo, no se usaba construir
monumentos indicó que se considerase el centro del patio, dentro del santuario, para crear una waka:
Qaritanpukancha, en su recuerdo.
Los especialistas fueron gente adiestrada en el manejo de khipus propios
y antiguos, donde se registró en una cuerda con nudos la ceremonia.
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Foto: Dr. Josè Alvarez Blas |
Al organizar la ciudad y el sector religioso
el inka urbanista evocó a su ilustre antepasado para que se le rindiera
homenaje, y, se reconociera su decisión de markayoq para ubicar en el lugar un
gran templo dedicado al Apu Inti, Padre Sol de los Inkas.
En la Exposición Fotográfica que se abre el lunes 15 con fotografías de
José Alvarez Blas y Fernando Seminario Solaligue se exhibirá la hermosa foto que ven Uds. del patio del
convento de Santo Domingo. En la fuente habria estado una piedra redonda.
pulida por las aguas de algún río cercano. que representaba a Manko Qhapaq.
La piedra ya no está pero queda la presencia de su espíritu. Me han
ayudado en estos pasos de investigación la Empresa Minera Antapaccay y la
Cátedra de la UNESCO de la Universidad Ricardo Palma.
Todavía queda camino para recorrer. Mi libro sobre los khipukamayoq y
sus versiones está listo para el próximo año si encuentro mecenas que apoyen
esta labor.
EL PODER DE QOYLLUR RIT’I
Una estrella que irradia su magnetismo
a un nevado es la razón del peregrinaje a Qoyllur
Rit'i. Para comprender su
misterio hay que ubicarse en el Cusco
cuando el virrey Francisco Toledo intentó desalojar a sus manes tutelares con
una deslumbrante concentración de 117 imágenes religiosas de los virreinatos y
audiencias de América.
Vano esfuerzo del gobernante que quiso
cambiar con su despliegue de vírgenes y santos un mundo diferente que conecta
las fuerzas de la naturaleza con la tierra y el cosmos.
Cómo retirar al sol que da vida y calor desde el cielo; a
la luna que maneja las mareas; a las estrellas que deciden las siembras, la
multiplicación de los animales y marcan el destino de los hombres; a los
vientos que en husos gigantescos arrastran las enfermedades; a la lluvia que
baja presurosa cuando se raja el labio de los surcos; al fuego que abre sus flores ardientes en la tierra.
Cómo romper el carácter sagrado de una
ciudad donde tenía su templo algo tan frágil como el sueño y donde se albergaba
la muerte, sin discriminarla de la
vida, su gemela. Lo único que logró el
arrogante virrey fue el sincretismo, integrar las imágenes religiosas de su
mundo a la ecología del nuestro.
En el siglo XVIII cuando se descubre
una movilización religiosa andina hacia el nevado Qolqe Punku, "Puerta de
Plata", en la cordillera del Ausanqati, se produce un discurso similar. El
obispo Manuel Moscoso y Peralta, subestima a la gente de la cordillera y cree que podrá revertir las creencias.
Para ello entreteje con sutileza la
historia de Marianito Maita, pastorcito de alpakas en la hondonada de
Sinak'ara, que juega con el Niño Dios. Al ser visto se hace una redada, un
ch'ako humano con yanakunas de Paucartambo y Quispicanchis. Acorralados ante un
árbol de tayanka Marianito muere y su amigo se convierte en un Cristo que pasa
al farallón frente al Qolqe Punku.
La tayanka, la roca, el Cristo
sangrante, vuelven a crear el sincretismo del Corpus Inka. El Señor de Qoyllur
Rit'i es objeto de una fe adorable pero continúan las tradiciones
ancestrales.
Más de veinte mil romeros que acuden
del gran sur alternan ambas creencias. Rezan al milagroso Señor y cientos bailan
en el atrio de la iglesia en policroma ofrenda. Paralelamente realizan sus
prácticas rituales. Hacen sus pedidos para tener casa y canchas para el ganado usando
pequeñas piedras en las faldas del nevado. El culto a los muertos se
manifiesta en la procesión de una cruz
que cargan los ukhukus o pabluchas con las túnicas de los que murieron en los
glaciares. Antes bajaban del nevado haciendo ulular sus poros y llevando bloques de hielo para los ritos de
purificación. Ahora ya no por por el proceso de desglaciaciòn que sufre Qoyllur
Rit´i. Otros rituales secretos son la feria de los sortilegios y los baños
lustrales que son exclusivos para los altomisayoq.
Al terminar la misa de fiesta muchos
siguen a Machucruz y Yanakancha para el saludo al sol con "¡hayllis!"
o vivas hasta el próximo peregrinaje. La estrella debe alumbrar hasta entonces
el camino de sus vidas.
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