LOS
SEÑORES DEL QOSQO
Desde el fondo de la ausencia y
venciendo problemas de salud escribo estas líneas, atendiendo una llamada
telefónica de la nieta de don Martín Chambi el Amauta de la fotografía Quería
unas notas de la Semana Santa. Si tuviéramos un mapa de Cristos del Perú estaría
lleno por la cantidad de devociones. En
cada provincia, distrito o anexo, hay más de una imagen milagrosa amada por los fieles. Líneas más adelante va mi respuesta.
Querida Peruska:
En esta Semana Santa, ambas lejos del
Qosqo, tú en Mexico yo en Lima, entremos
en la memoria de nuestras células grises para recordar otras hermosamente vividas
en la paz de nuestros hogares.

En el Lunes Santo el Taitacha de los
Temblores es pura vida en la cruz, todo amor contra los odios. Se dice que
Carlos V envió para la Capital Imperial la imagen de un Cristo, que se quedó en
Mosoq Llakta, un pueblo que se encuentra en Limatambo, entrada de todas las
remesas que se hacían desde la península. Al admirar la perfección de su rostro
su Corregidor decidió quedárselo, está en un altar vitrina , y en su lugar mandó una efigie tallada por
manos andinas, nadie se enteró del cambio hasta que en el siglo XX el equipo de
restauración que tiene su sede en Tipon descubrió que el famoso Taitacha estaba
hecho de maguey. Y llevaba en Su costado izquierdo un buzón donde ponían innumerables
cartas a Dios que graficaban glamorosos pedidos. En el Viernes Santo fue el Señor
Yacente el que apareció en la plazuela de la Merced, con la promesa de la resurrección.
A su lado estaba la Madre Dolorosa, Amantísima, como siempre con un pedrusco
diamantíno que hace florecer un gran rayo de luz. En el siglo pasado el
cronista anónimo nos obsequió la historia
de una joven feligresa a quien la Virgen de la Soledad veló sus fiebres en los
tiempos del virreinato.
La favorecida guardó en silencio el
secreto de las visitas taumaturgas. Refirió la ayuda celestial solamente antes
de su fallecimiento. En las manos de la
bendita señora colocaron a su ruego el pañuelo de encajes conque ella secó su frente
calenturienta.
El Domingo Santo cierra la Semana de rezos, sahumerios y lágrimas.
Que Dios bendiga al mundo. Rosas
blancas para todos.
Peruska, recibe un abrazo cariñoso
Alfonsina